Que coman pasteles
Fui a ver la obra "Héctor" de Nicolás Carbó
El primero en entrar en escena no es Héctor, es su madre. Una mujer rubia, voluptuosa y sensual. Envuelta en un vestido rojo con brillos se come el escenario, camina a paso firme y elegante. Se sirve una copa, baila, se ríe, todo es jolgorio y regocijo hasta que llega su último hijo varón. Con movimientos torpes y enredados, Héctor encarna la figura de un hombre temeroso, pequeño y nervioso, parece querer desaparecer. El contraste entre las dos figuras es evidente.
Mientras el país se cae a pedazos, dos reyes y sus hijos varones llevan el delirio al extremo. La reina parece sacada de una revista de la farándula de los ´90 y los discursos oscilan entre la argentina de aquella época y la actual. La ostentación y el relato aspiracional y cipayo se llevan a la comedia que tiene la capacidad de cristalizar el absurdo. Se recortan presupuestos y se inventa un nuevo impuesto cada día mientras la gente se muere de hambre y como María Antonieta, ellos parecen sostener la frase: “que coman pasteles”. Quieren ir a la guerra para expandir el territorio sin armas, sin comida y sin hombres. En su reino de Flores las prioridades son claras, lo que importa son las fiestas y que no falte nunca el alcohol.
El pueblo es una olla a presión representada en la figura clave de la criada que al principio entra en escena toda encorvada, pulcra y complaciente y, a medida que la obra avanza y el delirio crece, va cambiando su postura. Podemos ver cómo se yergue y se suelta el pelo, lista para dar batalla.
La inteligencia de esta obra está en cómo se exponen los discursos que han atravesado la historia de nuestro país y nos hace ver cómo es que vuelven a repetirse los mismos personajes y, por qué no también, las mismas tragedias.
Lo interesante, además, está en las dinámicas familiares que abordan, donde aparecen el incesto, la manipulación, la rivalidad, la envidia y la avaricia. Las peores miserias humanas quedan representadas en estos personajes que por dentro están rotos y dispuestos a matarse entre ellos para alimentar un poco más su propio ego herido.
“Héctor” se puede disfrutar todos los domingos a las 17hs en el teatro Andamio ´90 (Paraná 660, CABA)
FICHA TÉCNICO ARTÍSTICA
Roberto Monzo, Lucía Palacios, Francesco Pecchia, Facundo Pérez, Maite Velo
Duración: 70 minutos
Clasificaciones: Teatro, Presencial, Adultos







